jueves, 22 de septiembre de 2011

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, uno aprende que el amor no significa acostarse. Que compañía no significa seguridad, que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, que hay que aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y seguir para adelante, aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Después de un tiempo aprendes que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Aprendes que podes aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y que día a día aprendes y aprendes...