Te burlaste de mis sueños siempre me trataste mal, te miraba, me veías y eso me gustaba tanto. Me acerqué, quise hablar pero vos querías pelear y a mi tanto me gustó que no te duré ni un round. Y a veces pienso, cuando me quedo sola:
Te extraño, te lloro ¡Que lindo arruinarse con vos!