martes, 3 de enero de 2012

Ella te da su amor, tu duermes con dudas. Ahora vez que la costumbre no es lo que aparenta ser. Es tan sincero, contrario a mi defectos, pero sigo siendo la mala que no dejas de querer. Tu serás el principe azul, ella la tonta que da pena. Y aunque yo no sea una princesa, soy tu amor y tu dilema. Y al igual que en las novelas, soy la mala con una virtud. Ella no entiende el procedimiento, cuándo y cómo darte un beso. Yo en cambio, encuentro el punto débil que te elevas en exceso. Nisiquiera se imagina de ese pacto misterioso con tu alma y tu cerebro. Tendrías que volver a nacer, para ver si en otra vida te enamoras de ella. No tiene la táctica adecuada para arrancarme de tu pecho, yo que te fallé a ti mil veces, sigo siendo tu dueña. Que me pregunte como te conquiste, que anote mis truquitos en papel. No basta los modales y ser fiel. Si tu deliras por la mala que te heriza la piel.